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EL BLOG DE GUILLERMO ÁLVAREZ DE TOLEDO PINEDA. Blog independiente y de temas multicolores. Entre ellos , el tema estrella : Historia de los Álvarez de Toledo Golfín. Etiquetas temáticas en la parte inferior y lateral con las gracias por entrar y leerme.Unas gotitas de humor no van mal en la cazuela de la VERDAD y mucho pueden decir.

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viernes, 20 de abril de 2018

VUELVO A LIBIA .

No a la Libia del coronel Gadafi , la que visité  como periodista - reportero  obedeciendo órdenes de don Hugo de la Guerra y de la Paz  , eximio director que fue del afamado diario LA VOZ DEL ENEMIGO; sino a la Libia de no sé quién manda y gobierna. Sus más de millón y medio de kilómetros cuadrados de superficie , muy poco poblados en cuanto que buena parte de ellos son desierto del  Sahara , dan para mucho y siempre dieron. En especial los territorios costeros del Mediterráneo y sus pozos de petróleo 
Las antiguas Cirenaica y Tripolitania romanas son ahora un avispero de intereses y de interesados en su dominio y gobierno.
Una vez desaparecido Gadafi  , derrocador  de  la monarquía del Rey Idris I en el año 1969, el caos se apoderó del territorio y , hasta ahora , Libia no ha conseguido levantar cabeza. Tal vez  logre levantarla  tras mi  visita pero lo dudo mucho. Si antes fui a Libia como reportero de la VOZ DEL ENEMIGO , lo hago ahora como periodista de LA ALBORADA EN EL SENDERO , con el fin de que con mis artículos en prensa y mis conferencias logre implantar la paz y la concordia entre judíos , árabes y palestinos; cuestión delicada y nada fácil.  
He visitado , en este segundo viaje  , Leptis Magna, cuyo anfiteatro me ha impresionado  ,  la propia Trípoli , Bengasi  , Misrata y Tobruk. No creo que olvide alguna porque inolvidables son todas .
Conseguí salir vivo del avispero libio tras visitarlas , fotografiarlas , como un chino cualquiera cámara en ristre ,  a pesar de los entripados que pasé y que ni al talón  llegan los que me ocurrieron en anterior viaje por los arenales desérticos libios. Los lectores a los que les puedan interesar los que fueron y en qué consistieron estos malos ratos pueden visitar los escritos del escribidor que aparecen en la etiqueta titulada :  SOBRE GADAFFI Y SU LIBIA.
Nada bueno para mi estado y mis añitos  fueron los entripados que me ocurrieron en Bengasi y en Misrata , ciudades en la que los tiros me ensordecieron  o en Tobruk donde se produjo una ensalada de tiros , bombas y bombardeos  destructivos  que me trajeron a la memoria los ocurridos durante la II Guerra Mundial entre el eje Berlín-Roma- Tokio  y los aliados. En varias palabras  : que estuve rodeado de tiros que casi me dejan frito.
A pesar de ello , buen recuerdo conservaré de los monumentos que salpican toda la costa Mediterránea , ya vistos en anterior misión periodística , aunque mis buenas palabras, escritos  e intenciones no hayan podido imponer la paz en aquel bello territorio. Ni yo ni creo que nadie lo conseguirá en un plazo corto o medio porque el dominio de los pozos de petróleo  y su producción son intereses y bienes ansiados  por musulmanes y cristianos  occidentales.
De los tiroteos y bombardeos que allí están a la orden del día salí casi indemne. Solo un rasguño en el cuello y otro en la pierna derecha sufrí. Me atendieron de las heridas en el Hospital Central de Trípoli momentos antes de que unos aviones sin bandera bombardearan la ciudad y se oyeran las sirenas. Pasado el peligro , el equipo médico que me atendía siguió haciendo sus menesteres en mi cuerpo como si nada.
  Una vez vendadas las heridas y con el alta en la mano  atravesé el Arco de Marco Aurelio varias veces hacia el norte y las mismas  hacia el sur  sin saber bien hacia qué lugar dirigirme  mientras hacía   tiempo para entrevistarme  con el alcalde de la ciudad ( Abdulrauf Beitemal ) al cual habían puesto en  libertad sus raptores recientemente . La finalidad  de la entrevista  era , como se puede uno imaginar , lograr pacificar zona tan alterada . Labor que no fui capaz de llevar a buen fin sin encomendarme a Dios  ni al diablo ni  al mismísimo  Mahoma  , sino teniendo solo fe , sin frutos  ,  en mis palabras pacificadoras . Como éstas no lograron establecer la ansiada paz  , y en medio de otro bombardeo , decidí abandonar el país y volar a la península desde el Aeropuerto Internacional de Trípoli. En España no había bombardeos pero sí injusticias sin número  , sediciones y trampas de todo tipo entre las que destaco las de los políticos y las de cazar leones. De todas formas  era , al menos ,  lugar más seguro y mi país de nacimiento 
El vuelo , tal vez por proceder de la nación de la que procedía , nada tuvo de tranquilo  ya que un pasajero sufrió un infarto  del que fue atendido por otro pasajero médico ; y a una azafata se le torció el tobillo derecho por el susto y las turbulencias  a la que el mismo médico atendió cuando finalizó su atención al infartado
Dando turbulencias y vaivenes en el aire ,   el avión de la compañía  aérea Afriquiya  atravesó el mar Mediterráneo en dirección oeste logrando tomar tierra en Barajas donde una ambulancia medicalizada  esperaba al señor víctima de infarto que se llamaba Antonio Tuñón de Guevara . Igual que   el malo , otros hay ,  de la serie:  AMAR ES PARA SIEMPRE  que emite antena tres a las cuatro y media de la tarde. El mismo apellido tenía aunque pertenecía a otra rama como él me dijo a pesar de que  exánime estuviese.  
El médico bajó del avión  acompañado por la guapa azafata que se había torcido un tobillo y lucía buena facha y bella cara en la que destacaban unos ojos verdes y grandes. Con ella tomó un café y quedaron para salir. Ambos eran jóvenes ...
Yo , desengañado y tristón , me embarqué en el primer vuelo que iba a Sevilla  para hacer a Tania y a Gualterio sabedores  de mi fracaso, como intermediador , en aras de instaurar  la paz en los países ribereños de las costas meridionales , africanas y asiáticas  del mar Mediterráneo.  Buscando la paloma que simboliza la paz recorrí Túnez , Libia ( sobre todo ) , la franja de Gaza , Israel , Palestina , Siria y el Líbano ; sin encontrarla . 
No era la  primera ni la segunda vez que Wilhelmus pisaba el continente  africano y el asiático .  Creo que ésta  sí  será la última aunque nunca se pueda decir que de este agua no beberé. En los desiertos se encuentran pocas y hay que beberlas si sed se tiene y potables son. En los países en los que estuve muchos desiertos había y muchos moros de la morería.
Wilhelmus scripsit in apparato veteri  o lo que es casi lo mismo : Guillermo escribió en el viejo aparato.  


sábado, 12 de marzo de 2011

ALEJANDRÍA Y RUPTURA DE CONTRATO

Llegamos a la ciudad de los mil palacios , Alejandría, tras la penosa travesía del desierto líbico, deshechos. El cámara había perdido sus útiles de trabajo durante una tormenta de arena , mi abogado las gafas y yo diez kilos entre los arenales. Los camellos sin enterarse de nuestras penalidades. Nos alojamos en el Normandy hotel donde el servicio , a juego con el nombre de la residencia hotelera y de la dirección de ella, tiene , como cláusula a la que los obligan sus respectivos contratos laborales,la necesidad de vestir a la forma de los vikingos de fines del siglo X. Como los hombres y mujeres contemporáneos de Thorfin Karlseni. El resultado no está muy conseguido porque las pieles morenas del servicio masculino y femenino hacen que parezcan gaditanos mal disfrazados para el carnaval de su ciudad . Unos mamarrachos por muy guapas que fuesen las camareras , que lo eran algunas. Pero aquellos ojazos negros no hacían juego con sus pelucas rubias y lisas bajo las que se escapaban algunos mechones de bucles morenos que ,ellas, coquetas, dejaban escapar a posta para que la clientela advirtiese lo ridículo de sus disfraces. Creo que el servicio estaba presto a declararse en huelga de hambre y sed, aún peor, en cuanto las situaciones políticas de la zona se aclaren. Siendo atendido por una de aquellas mujeres tan mal disfrazadas a la que requerí sobre su estrafalario atuendo, recibo una llamada de don Hugo ordenándome mi inmediato desplazamiento a Japón para cubrir la información sobre el cataclismo nipón. Perdone, digo a Fátima la camarera pseudovikinga, es mi jefe. Lo dije en mi inglés macarrónico, claro.

Don Hugo : estamos medio enfermos y debilitados. Sin la cámara del cámara y mi abogado , sin gafas y con la receta del óptico en Sevilla. Yo , debilitado en exceso, deseando regresar a Cádiz porque la orden de búsqueda y captura, persecución a muerte dictada por el resistente Gadaffi hacia mi humilde persona, no me encuentro con fuerzas ni con ánimo de emprender el vuelo hacia la tierra del sol naciente. Cuando embarque en el aeropuerto de Borg El Arab lo haré, se ponga usted como se ponga, en el vuelo que ya tenemos reservado con dirección a Roma, donde el Papa nos ha concedido una audiencia al ser yo el primer periodista , y único del gremio occidental ,que consiguió entrevistar a Ben o Bin Laden o Láden.

Su propuesta es abuso de autoridad y menosprecio a mi valía y a mis años. Carece de sensibilidad. Es usted un niñato que hace más honor a su primer apellido que al pacífico materno. Me quiere usted mandar al quinto pino , pero quien lo manda de una vez a dicho pino , soy yo. Al quinto pino y a tomar viento fresco , no el reseco que he respirado en el desierto y que , junto a mis cigarrillos camel me han dejado la garganta con un carraspeo que no hay quien me entienda ni en árabe, lo que es imposible dado mi corto vocabulario ( un hombre se comió un plátano y nada más ) ni en cristiano castellano. Espero , no obstante, que me haya oído y considere el contrato roto.

Así termina mi incursión en el mundo periodístico. He podido comprobar las malas condiciones laborales que lo caracterizan. Como todas las del sistema capitalista, pero parece que no hay otra opción.

Desde Alejandría, presto a subir al aparato con dirección a Roma, Wilhelmus Alvarinus Toletanus informó, por última vez , para LA VOZ DEL ENEMIGO. No he dado opción a respuesta a don Hugo. Que se las avíe como pueda , que yo me las aviaré a mi manera. ¡ Qué desconsideración !. Dimite , por desconsideración a sus méritos, el único periodista occidental que logró entrevistar al peligrosísimo Láden. Qué injusto es el mundo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

DESDE EL OASIS DE SIWA CON AGUA PARA LAVARME

Conseguimos alcanzar la frontera libio-egipcia y llegar a Siwa , la remota población a la que los romanos solían deportar a los hombres que , por un motivo u otro , les causaban problemas . Agua, agua de verdad y sin espejismos como los que me habían engañado más de una vez durante la travesía del desierto a lomos de mi camello , llamado camel como los cigarrillos que encendí bajo el sol inclemente e inmisericordioso , lo contrario de Alá. Por Alá, exclamé cuando vi los palmerales en lontananza y en consideración a la religión mayoritaria de mis camelleros beduínos. Por Jesucristo , por mi Dios, exclamé al punto. Viva el Sevilla musité a renglón seguido no fuese que Mohammed , Abdulá o algún otro de mis acompañantes simpatizaran con el Betis. Me refiero al equipo de fútbol, no al río Guadalquivir al que, durante el incómodo trayecto me habían comentado que añoraban. Cuando les dije que ahora había barcos de recreo en sus mansas aguas les entraron , de pronto, tales ganas de navegar en él que a punto estuvieron de dirigirse hacia Tabruk , en la costa mediterránea, y fletar un barco , rumbo oeste, dejándome en la estacada. Me chantajearon , ya era mucho suponer que no lo harían , y tuvimos, Maxime , mi abogado y yo , que ofrecerles seis mil euros del ala de un pájaro sahariano para que cumpliesen lo pactado. Ya sabía yo que sólo por el dinero acordado no me iban a salvar el pellejo. Suponía, como así fue, que mi vida valía algo más , o mucho más , dependiendo siempre de las distintas valoraciones que de mi persona se hagan. Sé que mi antiguo director del periódico VERITAS no daría ni un dirham por ella. Otros y otras, mis hijos y mi mujer, el oro y el moro.

Nada más aposentarnos y pagados los cuadrilleros , nos hospedamos en una modesta casa del pueblo y me bañé a satisfacción con un jabón tan fino como las finas aguas del oasis. Ya vestido a la europea, como suelo, me encaminé hacia el oráculo de Amón para preguntarle sobre el futuro de Gadaffi, mi buscador, y el mío propio. En cuanto a la segunda pregunta , contestó saltándose el orden de las cuestiones, dijo que no me preocupase : que ya estaba en tierras egipcias y que me hallaba fuera de peligro , salvo alguna picadura de artrópodo venenoso o mordedura de alimaña filoarenosa durante mi estancia en Siwa y regreso a Alejandría. No especificó arácnido ni animal dañino.

Sobre el futuro de Gadaffi no se pronunción con tanta claridad meridiana. Tras destripar un cordero viejo y observar la dirección que tomaba la sangre que manó de sus entrañas tras el degüello , dijo con solemnidad pero con aires dubitativos : veo nubarrones sobre su turbante. Una tormenta del desierto que lo alcanzará en su Trípoli en la que se encastilla. Occidente no llegará a intervenir porque se rige sólo por intereses económicos aunque ustedes los europeos no quieran aceptar esta cruda realidad. Tal vez sus propios paisanos , los libios, puedan con él.

Tras la consulta, volví a la cercana Siwa y me tomé un buen ponche quedándome tan pancho. Tan pancho pero no tan ancho como el sacerdote del oráculo de Amón que había hecho el augurio. Bueno para mí y no tanto para Gadaffi. En resumen , Gadaffi , ni fi , ni fu , ni fa. El arúspice, gordo y peludo como un jabalí. No sé si fiarme de sus palabras porque, buena, buena pinta como se suele decir no tenía.

Desde el palmeral que me ha recordado al de Elche, Wilhelmus Alvarinus Toletanus informó para la VOZ DEL ENEMIGO. Hasta la próxima crónica.

martes, 8 de marzo de 2011

DESDE LAS DUNAS Y BAJO LA LUNA

Mi primera noche en el hotel UZU fue toledana. Pasé, yendo y viniendo al cuarto de baño para hacer aguas mayores, sus largas horas.Entre ida y venida, mucha agua de Lanjarón de la que había en la neverita de la habitación para evitar deshidratarme. Sin duda , el cordero que cené me sentó mal.Ya sólo está uno para sopita y buen vino y no para arriesgadas, como diré, aventuras en tierra infiel, ni para grandes cenas de las que están las sepulturas llenas. No creo que mi abogado, que me acompaña a todas partes , pueda inculpar al señor De la Guerra y de la Paz , de nada.Después de todo, aquí paz y después, ya veremos, gloria. Gajes del oficio y pelillos a la arena del desierto líbico. En realidad nada fue para lo más tarde ocurrido y que paso a relatar.

Con la alborada, oigo tocar con los nudillos en la puerta donde había discurrido mi ajetreada noche y, dando tumbos, me levanto algo sobresaltado del profundo sueño que había logrado conciliar una hora antes. Al abrir la puerta veo, descompuesto y despeinado a mi amigo Maxime, el cámara francés que me acompaña en la delicada misión a la que se me ha destinado entre los arenales líbicos, con una carta en manos temblorosas. Léala, me dice, es una orden de búsqueda y captura sobre usted. Gadaffi se ha sentido vejado por lo que dice de su LIBRO VERDE y lo ha convertido en objetivo prioritario olvidándose de la rebelión y de los levantamientos de sus , más o menos, súbditos. Unos beduínos se me han ofrecido a sacarlo de la ciudad por el módico precio de 6.000 dinares libios. Calculo que un millón largo de nuestras poco pesadas pesetas.He firmado el pacto y aquí tiene el disfraz a propósito y bronceador protector.


Sin demora, abandonamos el UZU , pestilente, y en la primera esquina , a la derecha, seis camellos engalanados con las mejores galas, así se escribe la historia, nos esperan , tras haberme colocado mis atuendos al uso en el ascensor y de prisa y corriendo , en el aparcamiento, al aire malsano del antedicho hotel UZU. El jefe de la caravana, dinero en mano, emprende el viaje a la búsqueda de la frontera con Egipto para poner dunas por medio. Las dunas serán mi salvación y desde una de ellas , bajo la media luna que adorna el cielo, escribo esta poco brillante, si exceptúo el brillo de las teteras a la luz de Selene, crónica. Espero y deseo que Alí , el jefe, y sus subordinados Mohammed, Soleymán, Abdulá y karím el cariñoso y algo invertidete bereber, consigan introducirnos de matute en territorio egipcio y llegar al oasis de Siwa, tan deseado. Hasta ahora sigo sabiendo de árabe lo mismo de siempre : Un hombre se comió un plátano. Sé, por el jefe Alí ,que los servicios secretos de El Gadaffi se afanan buscando datos sobre mí en el CORPUS INSCRIPTIONUM LATINARUM. Ha puesto precio a mi cabeza pero Alí dice que es hombre de palabra y cumplirá la suya aunque pierda un millón de euros. Toda la vida le estaré agradecido. Hace frío en el desierto líbico y la media luna está preciosa. Parece rielar sobre el mar de arena. Desde él, Wilhelmus Alvarinus Toletanus, para la VOZ DEL ENEMIGO. Nunca mejor dicho.


viernes, 4 de marzo de 2011

WILHELMUS ALVARINUS TOLETANUS EN LIBIA

Don Hugo me llamó instándome a que viajase de inmediato a Libia. Alquilo un globo a Jesús González Green y , con mis ralos conocimientos de aeronáutica , emprendo el vuelo hacia la orilla sur del mare nostrum que no es nuestro. Es de los musulmanes lo mismo que el petróleo y otras riquezas subyacentes. La suerte no me es aciaga y los vientos permiten que vuele con placidez hasta Argel. Desde aquí emprendo otro vuelo, ahora en avión , hacia Bengasi , segunda ciudad de la República libianera de Libia, bajo el gobierno del autor del Libro Verde en el que se habla de capitalismo y de socialismo y se cuentan chistes que no son del color del título. Se cuentan chistes de humor negro como el petroleo que mana de sus pozos petrolíferos en el desierto. Al sobrevolar Trípoli , alcanzo a ver el Arco del Emperador Marco Aurelio, aún tan enhiesto como el propio Gadaffi, al que, supongo, le queda poco tiempo de permanencia erguida. Creo que pronto será abatido o , él mismo, se abatirá. De todo puede pasar en el polvorín tripolitano a juzgar por la yamahiriyya ( estado de las masas líbicas ). Tres cuartos de hora después de sobrevolar la capital de Libia , aterrizamos en Bengasi, segunda ciudad de la República del coronel Gadaffi. Caos total que nos dificulta, a mi cámara, a mi abogado y a mí, tomar un taxi que, desde el aeropuerto, nos conduzca al centro de la antigua ciudad de Berenice, la mujer del famoso rizo y tan cruel como Gadaffi, hoy Bengasi de , aproximádamente los mismos habitantes que nuestra Sevilla y tan próxima a la también antigua ciudad de Cirene , bellísima. Nos hemos alojado en el hotel UZU que no es algún hotelazo y que huele a perros muertos. Los que , según Gadaffi , han caído a causa de la rebelión que , no voy a ser nada original, recorre el norte de África como un reguero de pólvora. Espero que no nos salpìque y si nos salpica que sea lo menos posible. Desde el hotel Uzu y con las narices tapadas , Wilhelmus envió la primera crónica como reportero de La VOZ DEL ENEMIGO destacado en Libia para labores informativas de guerra y paz. Nunca sabré a ciencia cierta donde están los límites entre pax y bellum, aunque comparta, en una mínima parte, el clásico : si vis pacem para bellum. Se me olvidaba : la lengua , la traductora, se llama Marina y está para comérsela a la marinera. Toleti fideles sumus.

miércoles, 2 de marzo de 2011

REPORTERO EN LA LIBIA DE GADAFFI

El señor De la Guerra y de la Paz , don Hugo , muy a la última, me manda un correo electrónico en el que me comunica que está sopesando la posibilidad de enviarme , como reportero de guerra , que en parte es lo suyo en cuanto director del periódico la VOZ DEL ENEMIGO, en funciones informativas ; y de paz , que también es lo suyo, a Libia. No sé si alegrarme de la posilidad o echarme a temblar. Noto que los añitos pesan y uno no está ya para muchor trotes ; pero responsable sigo siendo a pesar de todo , y lo firmado hay que respetarlo. No es mi caso pedir revisiones de contratos como los futbolistas hacen por marcar uno o dos goles más de los calculados.Cada uno es cada uno y yo mantengo el estilo. Veo pros y contras y veo que aquello es un avispero con avispas que producen mortales picaduras. Pero veo también la posibilidad de conocer el desierto líbico, que no conozco, y alguna beduína guapa y jacarandosa que me alegre los ojos , igual que mi mujer a la que siempre he respetado y guardado fidelidad. Recuerdo que ,de novios, le dije que los Toledo éramos gente fiel y , hasta ahora, he cumplido la palabra. En realidad, cada vez me resulta más facil cumplirla por motivos que silencio. Del mal, el menos. Tampoco niego que me gustaría entrevistar al coronel Gadaffi , tan peligroso como díscolo e interesante. Tan cruel como parlanchín y tan farolero como currito el liebre , cazador que las cazaba a docenas por las tierras de Osuna, el pueblo de mi madre. Por los cerros de las viñas que tanto hollé durante mi feliz infancia. Cierto es que los terruños ursaonenses no son las arenas desérticas, pero tierra es tierra y Gadaffi es capaz de dejarnos sin ellas. Por tanto, el reportero Wilhelmus Alvarinus Toletanus, el que subscribe, a la espera está de que don Hugo se decante por mandarme a Libia o al quinto pino. Se decida por una cosa u otra, cumpliré la misión que se me encomiende junto a un traductor de árabe. Es la única condición que pienso proponer. En cuanto a comidas, soy caballo de buena boca. Dormir, siempre que sea tendido, lo mismo duermo en jaima que en hotel de lujo o al raso. Al fin y al cabo, de ir, iré a tierras de la media luna desde la tierra del sol español. Ambos astros están ensombrecidos. Don Hugo, expectante estoy. Espero órdenes.