
Visitó Oxford , Londres , Bristol y no sé cuantas ciudades más. Durante los días que la acompañamos constaté su desenvoltura y saber estar en todos los ambientes como si en su España estuviese. Aparte de estancia anterior en Italia , ha sido la temporada más larga que ha estado alejada de su casa paterna. A mí me ha traido una copa de cerámica para mis tintos , muy bonita , y una cruz de madera de olivo , típica de Bath , que he puesto en lugar preferente de mi corazón. Siempre la llevaré a cuesta como carga liviana y grata. No todas las cruces deben pesar. Algunas nos reconfortan y , a la larga, son menos pesadas de lo que pueda pensarse a primera vista. Ahora escancio vino en la copa y después acariciaré la cruz. Carmencita , va por ti.
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