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EL BLOG DE GUILLERMO ÁLVAREZ DE TOLEDO PINEDA. Blog independiente y de temas multicolores. Entre ellos , el tema estrella : Historia de los Álvarez de Toledo Golfín. Etiquetas temáticas en la parte inferior y lateral con las gracias por entrar y leerme.Unas gotitas de humor no van mal en la cazuela de la VERDAD y mucho pueden decir.

miércoles, 8 de mayo de 2019

EL OLOR DE LA ALHUCEMA .

Si digo que me gusta su olor  , apenas digo más de lo que digo . Y su olor me dice mucho más ...
 Recuerdo  olores de niño y de joven . Olores en el campo y en la ciudad . Frescor y más olores ...
 La primera vez que olí  alhucemas fue en la viña  de mi abuelo Pepe  en aquel   pago  de Osuna.

Después supe que  alhucema es sinónimo de lavanda y que el primer nombre  es palabra  proveniente de la lengua   árabe.  Las alhucemas  olían a  limpio  y a relimpio; muy bien . A mora o a cristiana recién bañada  .

Todavía recuerdo aquellos  días en los que se recogía alhucema para perfumar la casa . Eran días plenos de alegría en los que los gritos  de los niños no lograban sobreponerse  al olor que emanaban aquellas plantas que crecían a poco más de cien pasos  . Olían desde el lugar en el que nacían impregnándolo todo de un  aroma  como no creo que exista  otro . Sus flores eran , en época de floración  , arracimadas y azulonas . Sus aromas se esparcían por  los aires,  desde sus lugares de nacimiento ,  llenándonos  de pureza.

En invierno ,   las alhucemas , floridas ,  se  echaban al brasero y al levantar las faldas de la camilla olían igual de bien que en verano.
Hoy , en casa , he vuelto a olerlas  y a la memoria me han venido años de mi niñez cuando empezaba a descubrir las cosas del mundo en el que había nacido. 
He recordado  algunas semillas volátiles ,  a las  que  llamábamos demonios tal  si  estos  tuviesen parecido con aquellas que eran llevadas sin rumbo,  como   veletas vegetales  impulsadas por los vientos  de un lado a otro...Sin rumbo aparente . 

Cientos de recuerdos de aquel niño feliz que fui . Años  que  jamás volverán y recuerdos que   no atino a contar por blanco que sea el folio o blancas   las letras de mi viejo  ordenador. Solo el olor de la alhucema  me acompaña...solo él .
  Y sigo oliéndolo esta tarde de primavera  en la que la luz  apenas brilla  y los pájaros pían  cerca  del lugar en el que mueren las olas del  océano.  El Sol empieza a ocultarse tras el horizonte para que amanezca en otra parte del mundo y otros hombres vean sus rayos  con claridad . Puede que les llegue el olor de la alhucema. Si es así , serán dichosos . 

Pienso mandar este intento de prosa poética al  PERIÓDICUS ,  aunque el Sol todavía está alto , a la citada revista en la que colaboro y que dirige don Máximo de la Serena y Monterrubio de la Serena , uno de mis amigos.   No me la  ha pedido pero para allá va . 

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